Nuestro queso

Siendo el queso un producto natural y vivo que sigue evolucionando a lo largo de su vida, necesita unos cuidados para su conservación y su buena evolución. La temperatura ideal del queso es una bodega, entre 8 y 12° C, y una humedad ambiental alta (80 – 85%), por lo que, en la mayoría de los casos , el frigorífico es la mejor solución, siempre y cuando esté protegidos por su envoltorio original o envueltos con papel sulfurizado. El queso en el frigorífico, sin protección, se reseca, se agrieta y pierde sabor.

Es preferible tener el queso en frío, que a temperatura ambiente (por encima de 16°C), ya que con el calor comienza a “sudar”, perdiendo grasa y resecándose. Si queremos conservar durante un cierto tiempo toda la pieza entera, envolverla en un trapo ligeramente humedecido para mantener su textura mantecosa. También se pueden frotar con aceite de oliva o con manteca.

Una vez cortado el queso y para evitar que el moho penetre en el interior, se pueden “tapar” los ojos con un cuchillo, pasándolo por la superficie como si “untásemos” mantequilla. De esta manera taponamos la posible entrada de oxígeno al interior y evitamos la aparición de moho.

Denominación de origen       Consell Insular de Menorca
Queso curado. Pieza de 2,4 kg Queso curado. Pieza de 2,4 kg Queso semicurado. Pieza de 2,4 kg Queso semicurado. Pieza de 2,4 kg Queso semicurado. Pieza de 1 kg Queso semicurado. Pieza de 1 kg Queso semicurado. 1/4 de 0,6 kg Queso semicurado. 1/8 de 0,3 kg